Un informe técnico actualizado al 31 de diciembre revela que entre el 65% y el 70% de las rutas nacionales presentan un estado regular o malo, evaluado mediante el Índice de Estado de pavimentos. La Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA) relaciona esta situación con la subejecución del presupuesto y la falta de obras de mantenimiento, lo que ha provocado un aumento significativo en la siniestralidad vial y dificultades en la circulación y transporte de cargas.

Situación crítica en corredores clave y regiones del país

El informe destaca el deterioro estructural en rutas clave como la Nacional 33 entre Bahía Blanca y Rosario, donde los bacheos son de corta duración debido al tránsito pesado. En la Región Centro y Sur, la Ruta Nacional 151 presenta baches profundos que comprometen la circulación y exigen una reconstrucción total. En el Litoral, se detecta un colapso logístico en los pasos fronterizos con Brasil y Uruguay, con rutas como la 121 y las 119 y 120 en Corrientes, que evidencian daños severos y tramos intransitables. Entre Ríos y Santa Fe también presentan rutas con agotamiento estructural y deterioro crónico sin respuestas efectivas.

Impacto en Buenos Aires y el Noroeste: obras paralizadas y riesgos elevados

En la provincia de Buenos Aires, las obras paralizadas en rutas como la Nacional 5, 3 y la variante Chacabuco de la Nacional 7 generan congestión, aumento de accidentes y tránsito por zonas urbanas con pavimentos dañados y falta de iluminación. En el Noroeste argentino, la Ruta Nacional 34 está clasificada como de 'Alto Riesgo' debido a la inconclusión de la autovía financiada por el Banco Mundial y el aumento del tránsito de cargas, lo que agrava el deterioro y las condiciones de seguridad.

Respuesta regional ante el deterioro y propuestas para la mejora

En diciembre se conformó el 'Foro Regional Corredor Ruta Nacional 151 – Vaca Muerta Norte', agrupando a provincias, municipios, cámaras empresariales y sectores productivos de La Pampa, Río Negro y Neuquén. El Foro acordó cuatro ejes de trabajo: reconocer el deterioro crítico, denunciar la insuficiencia del mantenimiento actual, exigir una respuesta pública efectiva y abordar la problemática de forma regional e interprovincial. Se proyectan pedidos formales, mesas de diálogo, comisiones de seguimiento y posibles acciones judiciales ante la falta de soluciones.