En Miami, un arquitecto argentino llevó adelante la renovación de una casa en una zona residencial que presentaba una buena estructura pero había sufrido múltiples intervenciones deficientes. Con el compromiso de no demoler la vivienda, la restauración se enfocó en conservar la caja original y actualizar todos los sistemas y terminaciones, destacando un diseño neutro y luminoso que armoniza lo clásico y lo contemporáneo.

Restauración y conservación estructural

En un proceso que demandó casi un año, se restauró la estructura y se renovaron elementos clave como carpinterías, techos, plomería y electricidad. La envolvente blanca de la casa combina cerramientos negros y maderas claras, logrando un equilibrio entre recursos modernos y clásicos. Un caso puntual es la escalera, donde el pasamanos original se reemplazó por una baranda vidriada, cumpliendo con la normativa local vigente.

Diseño interior y conexión con el exterior

La planta baja integra dos livings y el comedor mediante vanos revestidos en madera que potencian la continuidad espacial. El mobiliario combina líneas contemporáneas con piezas de diseño y arte, proponiendo interiores simples y cálidos. La cocina fue equipada con dos puertas-ventana adicionales para mejorar la luz natural y la conexión con el jardín, incorporando carpinterías negras de aluminio, una isla central de roble y detalles como cortinas romanas y banquetas de caña, reforzando la relación interior-exterior.

Espacios privados y estilo en planta alta

En la planta alta, la suite principal se diseñó uniendo dos dormitorios preexistentes para ofrecer un amplio espacio con vestidor y baño. El dormitorio presenta materiales y colores neutros y tranquilos, mientras que el baño incorpora mesada de mármol, grifería niquelada con inspiración art déco y revestimientos en rafia, creando un ambiente con atmósfera de spa que favorece el descanso y brinda vistas abiertas hacia el jardín y el campo de golf.