Bogotá enfrenta serios problemas de congestión vial que afectan el tiempo de viaje y la productividad diaria. Para revertir esta situación, la ciudad está desarrollando la Avenida Longitudinal de Occidente (ALO), un corredor vial de alta capacidad que conectará el sur y norte del sector occidental, beneficiando directamente a más de 2,7 millones de personas.

Un corredor clave de 22,6 kilómetros para descongestionar el occidente de Bogotá

La Avenida Longitudinal de Occidente se proyecta como un eje vial continuo que recorrerá desde el municipio de Soacha hasta la calle 153, en el norte de Bogotá. Con un ancho de traza que varía entre 90 y más de 100 metros, la ALO estará dividida en tres tramos: Sur, Centro y Norte. El total aproximado de longitud será 22,6 kilómetros, permitiendo articular el borde occidental y reducir la carga de tráfico en vías saturadas en esa zona.

El tramo central, prioritario y bajo esquema de alianza público-privada

El tramo central de la ALO, actualmente en proceso de estructuración bajo un modelo de alianza público-privada (APP), cubrirá cerca de 6 kilómetros entre la calle 13 y la calle 80, una de las áreas con mayor presión vehicular de la capital. Esta sección conectará localidades como Suba, Engativá, Fontibón, Kennedy y Bosa, beneficiando principalmente a sectores de estratos 1, 2 y 3.

Fases previas al inicio de la obra y expectativas de impacto

Antes de comenzar la construcción, el proyecto debe finalizar la estructuración técnica, financiera y jurídica para validar la viabilidad del modelo APP con la Corporación Financiera Internacional (IFC). Tras superar esta etapa, se realizará una licitación pública para seleccionar al socio privado encargado del financiamiento, construcción y operación. Se prevé que la ALO reducirá los tiempos de desplazamiento y mejorará la conectividad entre barrios residenciales y zonas de actividad comercial e industrial.