El sector de la construcción residencial en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires atraviesa una etapa de transición marcada por costos de obra elevados en dólares, estabilización de precios y una mayor dependencia del crédito hipotecario. Estos factores condicionan el desarrollo de nuevos emprendimientos y la selección de proyectos en marcha.
Costos de construcción y dinámica del mercado
Actualmente, los costos de obra estándar superan los 1.300 dólares por metro cuadrado, mientras que los desarrollos premium alcanzan valores superiores a 1.600 dólares por metro cuadrado. Este escenario obliga a ajustar los ritmos de trabajo y a seleccionar cuidadosamente los proyectos a avanzar. En los últimos dos años, el mercado de unidades usadas cobró protagonismo, con aproximadamente 70.000 escrituras en 2025, afectando la puesta en marcha de nuevos emprendimientos debido a la dificultad para convalidar precios.
Viabilidad de proyectos y segmentos de mercado
Aunque los costos de construcción han experimentado una suba sostenida, hoy se observa un escenario de estabilidad e incluso leves disminuciones. El principal desafío radica en el desajuste entre estos costos y los precios de venta, especialmente en el segmento medio. Por ello, la mayor viabilidad de proyectos se concentra en el segmento medio alto y alto, donde la demanda tolera valores acordes con los costos de producción.
Crédito hipotecario como motor clave
El financiamiento hipotecario se presenta como un factor estructural para impulsar nuevos desarrollos y definir precios competitivos. Los desarrolladores plantean que las líneas de crédito deberían orientarse no solo al mercado usado, sino también a la obra nueva y a la compra en pozo. Además, se considera fundamental que los bancos puedan colocar carteras hipotecarias en un mercado secundario, lo que ampliaría el volumen de préstamos y brindaría mayor previsibilidad a los planes de pago.
Estrategias de desarrollo y perspectivas
En este contexto, muchas empresas priorizan la finalización de obras iniciadas, apoyándose en esquemas de preventa elevados y cuidando el flujo de fondos. La combinación de selección estratégica de localizaciones, control de costos y acceso al crédito será clave para mantener la viabilidad técnica y financiera de los proyectos, garantizando que la oferta de vivienda nueva se ajuste a la demanda urbana en la ciudad.




