Frente a los altos costos y el aumento constante en los precios de propiedades, la construcción en seco se presenta como una opción interesante para quienes planean construir viviendas. Este método ofrece ventajas técnicas y económicas comparadas con la construcción tradicional en mampostería.
Definición y proceso de la construcción en seco
La construcción en seco es una técnica que evita el uso de agua y mezclas húmedas para unir elementos. En lugar de utilizar pastones o revoques, los componentes se fijan mediante clavos, tornillos, adhesivos o encastres sobre una estructura portante. Esto elimina los tiempos de fraguado, acelerando el proceso que puede ser entre un 25% y un 40% más rápido que la construcción tradicional.
Ventajas técnicas y funcionales
Este sistema ofrece mayor previsibilidad en los costos, ya que al ser una obra más rápida queda menos expuesta a la inflación. La mano de obra representa entre el 30% y 40% del costo total, mientras que los materiales alcanzan el 60%, a diferencia del reparto 50-50 en construcción húmeda. Además, los muros en seco tienen un espesor de aproximadamente 14 a 15 cm, comparado con los 35 a 45 cm de los sistemas tradicionales, incrementando así los metros interiores útiles sin sacrificar aislamiento térmico, acústico o resistencia al fuego. También reduce los problemas de humedad ascendente típica de la construcción húmeda, mejorando el confort interior de la vivienda.
Costos actuales y comparativa con la construcción tradicional
La construcción en seco resulta entre un 12% y 15% más económica. En febrero de 2026, el metro cuadrado ejecutado con sistema tradicional de buena calidad ronda los 1600 dólares estadounidenses más IVA, mientras que con el sistema en seco el costo aproximado es de 1400 dólares por metro cuadrado. Estos valores pueden variar según el diseño, las especificaciones técnicas, la ubicación y el nivel de terminaciones del proyecto.




