Adquirir una propiedad en épocas de verano puede enmascarar señales de humedad que sólo se revelan con las primeras lluvias, dificultando así la inspección adecuada antes de la compra. Un arquitecto alertó sobre el riesgo de adquirir inmuebles recién pintados en temporada seca, por la posible existencia de humedades ocultas que pueden convertirse en un problema posterior.

Riesgos de comprar en época seca y señales visibles

La humedad oculta puede estar tapada por una nueva mano de pintura, lo que dificulta la detección visual durante la visita. Señales como manchas, desconchados, cambios de textura, abombamientos e indicios de moho, sobre todo en paredes exteriores, alrededor de ventanas, techos y zonas cercanas a instalaciones de agua, deben ser cuidadosamente revisadas. Inspecciones en distintos contextos climáticos resultan fundamentales para una evaluación más completa.

Aspectos legales sobre los vicios ocultos por humedad

Ocultar humedades preexistentes mediante pintura se considera un vicio oculto según el Código Civil, permitiendo al comprador iniciar acciones legales. No obstante, la prueba de la existencia y origen de la humedad es compleja, dado que la fecha de aplicación de la pintura y la aparición posterior del problema pueden ser discutidas. El plazo para denunciar este tipo de defectos es de seis meses desde la entrega del inmueble.

Recomendaciones antes de la compra

Es recomendable conservar registros como fotografías, anuncios, comunicaciones con el vendedor e informes técnicos antes de firmar cualquier contrato. Además, contratar una inspección técnica independiente para documentar el estado real de la vivienda ayuda a detectar problemas que podrían afectar la decisión de compra y proporciona respaldo legal en caso de controversias.