
31/08/2025 l Obra pública
Estas infraestructuras, diseñadas para fomentar la experimentación, el aprendizaje práctico y la co-creación, trascienden la categorización edilicia convencional. Según un informe de la Red Global de Makerspaces, para fines de 2024, más del 40% de las ciudades europeas con una población superior a 250.000 habitantes habrán formalizado al menos un makerspace público bajo alguna forma de gestión municipal o mixta. En América Latina, capitales como Bogotá y Ciudad de México han comenzado a explorar modelos de licitación pública que incorporan criterios de diseño participativo y flexibilidad para estos espacios, marcando un precedente sobre cómo la planificación urbana y la legislación pueden adaptarse a nuevas formas de interacción ciudadana. La ausencia de un corpus legal específico, que contemple sus particularidades operacionales, de financiamiento y de gobernanza, genera una zona gris que impacta desde la etapa de diseño arquitectónico hasta la gestión cotidiana.
Uno de los vértices más complejos reside en la propiedad intelectual y la gestión de datos generados en estos entornos colaborativos. En un espacio público donde la creación es abierta, ¿quién detenta los derechos sobre los diseños, prototipos o software desarrollados por los usuarios? La adopción de licencias Creative Commons o modelos de ‘copyleft’ se postula como una solución, pero su implementación requiere un marco legal que las valide y proteja frente a disputas comerciales o de autoría. Asimismo, la recopilación y uso de datos de proyectos o perfiles de usuarios deben adherirse estrictamente a las normativas de protección de datos personales. El impacto a futuro de estos espacios, más allá de su funcionalidad inmediata, radica en su capacidad para generar capital social y tecnológico. Establecer un marco jurídico robusto y adaptativo no solo facilitará su proliferación, sino que asegurará su sostenibilidad, su equidad de acceso y su contribución efectiva al desarrollo urbano y social, sentando las bases para una nueva generación de infraestructuras públicas que valoren la inteligencia colectiva y la innovación abierta como pilares de crecimiento.