Un reciente informe del Instituto Argentina Grande revela que la mitad de las rutas nacionales bajo jurisdicción en la provincia de Buenos Aires presenta un estado crítico de deterioro, producto de una significativa caída en los fondos destinados a conservación e inversión vial desde el inicio de la actual gestión nacional.
Estado de la red vial nacional en Buenos Aires
El relevamiento destaca un aumento en la presencia de baches, deformaciones y fisuras en las calzadas asfaltadas, lo que afecta tanto la seguridad de los usuarios como los tiempos y costos de operación del transporte de cargas y pasajeros. Estas condiciones incrementan el riesgo de rotura de neumáticos, daños en suspensiones y pérdida de control vehicular, especialmente bajo condiciones de lluvia.
Impacto de la reducción presupuestaria y consecuencias
La Dirección Nacional de Vialidad redujo en un 82% los fondos para la provincia, lo que llevó a la paralización de obras en ejecución y la postergación de tareas fundamentales de mantenimiento. Esta falta de supervisión acelera el deterioro estructural del pavimento, haciendo más costosa y compleja la rehabilitación futura y afectando negativamente la logística regional, encareciendo fletes y dificultando el transporte hacia puertos y áreas metropolitanas.
Reclamos y necesidad de intervención urgente
La situación ha generado múltiples reclamos vecinales, presentaciones judiciales y alertas de expertos en infraestructura vial, quienes coinciden en la urgencia de retomar las obras de rehabilitación estructural y establecer esquemas de conservación programada que permitan revertir el deterioro y garantizar una red vial segura y eficiente para la provincia de Buenos Aires.




