Una pérgola puede cambiar la manera de usar un espacio exterior sin necesidad de una gran obra. Con una estructura liviana se puede armar un comedor al aire libre, un quincho o un rincón protegido del sol, según los proyectos que compartió Revista Living. La opción más tradicional es la pérgola de madera, sostenida por columnas, que funciona como extensión del jardín. En un proyecto de...

Contexto del proyecto

Una pérgola puede cambiar la manera de usar un espacio exterior sin necesidad de una gran obra. Con una estructura liviana se puede armar un comedor al aire libre, un quincho o un rincón protegido del sol, según los proyectos que compartió Revista Living.


La opción más tradicional es la pérgola de madera, sostenida por columnas, que funciona como extensión del jardín. En un proyecto de la arquitecta Lourdes Yarade Saravia, de Lys Arquitectura, una estructura de hierro combinada con varillas de madera reemplazó un antiguo refugio de troncos de pino. La arquitecta señaló que actualmente trabaja con estructuras de hierro y cubiertas transparentes, combinadas con cielos rasos de madera o materiales que imitan su apariencia y requieren menos mantenimiento.

Alcance de la obra

Otra alternativa es el WPC, material compuesto de madera y plástico. El estudio MG Arquitectas lo utilizó para un quincho abierto en un departamento de Cañitas, con estructura de tubos preparada para incorporar policarbonato en el futuro. ‘Todo se montó en menos de una semana’, contó la arquitecta Agustina Giambelucca.


Para proteger también de la lluvia, se puede sumar una cubierta de policarbonato. En una galería de Mazzinghi-Sánchez Arquitectos, la cubierta de policarbonato protege de la lluvia mientras un cielorraso de madera controla el sol y la temperatura en verano.

Impacto esperado

La pérgola también puede proyectarse como extensión de la vivienda. El arquitecto Matías Mosquera, de AtelierM, diseñó una galería cuyo cielorraso de madera continúa desde el interior hacia el jardín.


Por último, el metal permite estructuras más livianas y contemporáneas. En una casa de Canning, el estudio OMH Arquitectos utilizó acero y chapa para una ampliación perimetral que, según la arquitecta Inés González Morero, resultó más rápida y económica que una estructura de hormigón.