El jueves 14 de mayo de 2026, en la Región de Atacama, el presidente José Antonio Kast anunció la promulgación de la Ley N° 21.813 de Desalinización. Esta ley crea un marco integral para regular la producción y uso de agua desalinizada, apuntando a mejorar la seguridad hídrica, el desarrollo regional y el crecimiento económico, especialmente en sectores estratégicos como la minería y la agricultura.
Implicancias y Objetivos de la Nueva Ley
La Ley de Desalinización asegura por primera vez en Chile un marco legal para la desalinización de agua de mar, con prioridad en su uso para consumo humano. El presidente Kast destacó la relevancia del agua como recurso esencial para la minería, agricultura, turismo y desarrollo inmobiliario. Además, subrayó la necesidad de agilizar los trámites ambientales para promover inversiones y acelerar la ejecución de proyectos desalinizadores.
Marco Normativo y Futuro de la Desalinización
El ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, explicó que la ley regula una industria con más de 20 años en el país y permitirá establecer reglamentos en los próximos 18 meses, reforzando la estabilidad y crecimiento del sector. Se proyecta que la próxima década será clave para la desalación en Chile, vinculada al aumento de la demanda hídrica en la zona centro-norte por la minería, agricultura y agua potable.
Perspectiva de la Industria y Creación de Unidad Especializada
Alberto Kresse, presidente de ACADES, valoró el nuevo marco normativo que posiciona la desalación como solución estructural para la seguridad hídrica. Actualmente, Chile cuenta con 24 plantas que producen 11.000 litros por segundo, con un incremento del 30% esperado para 2026. La ley establece además la creación de una Unidad de Desalinación en la Dirección General de Aguas para centralizar la gestión técnica, desarrollar reglamentos y formular la Estrategia Nacional de Desalinación.




