
31/08/2025 l Interés General
Paralelamente, la infraestructura temporal como los andamios está experimentando una evolución notable. Lejos de las estructuras rudimentarias del pasado, hoy se diseñan con softwares de ingeniería que garantizan estabilidad y resistencia a cargas variables. La tendencia apunta a sistemas modulares de rápido montaje y desmontaje, con materiales más ligeros y resistentes. La inspección de estas estructuras es crítica: se está popularizando el uso de drones para revisiones de difícil acceso y la implementación de sensores de carga y vibración que alertan sobre posibles anomalías en tiempo real. Un reciente informe de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC) destacó que el 40% de los accidentes graves en altura reportados en 2024 podrían haberse evitado con una mejor planificación y supervisión de los andamios, impulsando normativas más estrictas y capacitación obligatoria para su armado y uso.
Finalmente, el checklist diario ha trascendido el papel y el lápiz. Hoy, las plataformas digitales y aplicaciones móviles permiten a los supervisores realizar verificaciones exhaustivas con mayor eficiencia y trazabilidad. Estos sistemas no solo documentan el cumplimiento, sino que también generan reportes automáticos, identifican patrones de riesgo y sugieren acciones correctivas. La recopilación de esta data permite a los gestores logísticos anticipar problemas, optimizar la asignación de recursos y mejorar continuamente los protocolos de seguridad. La integración de estos checklists con sistemas de gestión de proyectos y BIM (Building Information Modeling) en tiempo real es la próxima frontera, permitiendo una visión 360 grados de la seguridad en obra y habilitando la toma de decisiones predictivas. En Argentina, varias constructoras líderes ya están piloteando sistemas de IA que analizan datos de seguridad para predecir riesgos y optimizar la disposición de equipos y personal, marcando un camino claro hacia la ‘obra inteligente’ y, sobre todo, más segura.