Con una inversión superior a los 1.450 millones de pesos, la provincia de Santa Fe comenzó obras de mejora en 280 kilómetros distribuidos en las rutas provinciales 100s, 30 y 13. Estas intervenciones buscan optimizar el tránsito vehicular y garantizar la circulación durante todo el año, incluso en períodos de lluvia intensa.

Alcance y objetivos del plan vial

El programa contempla la reparación integral de tramos deteriorados mediante repavimentación y bacheo general, junto a la consolidación estructural de las calzadas y banquinas. Su propósito es prolongar la vida útil de las rutas y disminuir la siniestralidad provocada por el mal estado del camino. Las rutas involucradas soportan un flujo vehicular intenso, siendo vitales para el transporte de cargas y la movilidad de la población local.

Mejoras en infraestructura y drenaje

Entre las tareas técnicas se incluye la extracción y redistribución de suelos para estabilizar las calzadas y banquinas, limpieza y desmalezado de franjas linderas para mejorar visibilidad y escurrimiento. Un eje central del plan es la instalación de alcantarillas modulares y tubos de hormigón armado, asegurando un adecuado drenaje que minimice anegamientos durante lluvias fuertes y evite interrupciones en accesos importantes para la comunidad.

Impacto y beneficios para la región

La reutilización de aproximadamente 105 mil metros cúbicos de suelo permitirá reforzar sectores críticos y elevar zonas bajas, facilitando el acceso a escuelas, centros de salud y mercados. La iniciativa está orientada a mantener la transitabilidad continua durante todo el año, reduciendo demoras en la salida de la producción hacia los corredores nacionales y mejorando la seguridad vial en una región estratégica para el desarrollo económico provincial.