Al momento de seleccionar un sistema de agua caliente, la elección entre termotanque y calefón depende de variables concretas: presión disponible, cantidad de puntos de consumo, número de habitantes y tipo de instalación. El termotanque funciona por acumulación. Almacena entre 50 y 120 litros o más, manteniendo el agua a temperatura superior a la de uso. Al abrir la canilla, el agua caliente se mezcla con...

Contexto del proyecto

Al momento de seleccionar un sistema de agua caliente, la elección entre termotanque y calefón depende de variables concretas: presión disponible, cantidad de puntos de consumo, número de habitantes y tipo de instalación.


El termotanque funciona por acumulación. Almacena entre 50 y 120 litros o más, manteniendo el agua a temperatura superior a la de uso. Al abrir la canilla, el agua caliente se mezcla con fría hasta alcanzar el nivel deseado. No requiere un caudal mínimo elevado y puede alimentar varios puntos simultáneamente, siempre que la capacidad y la recuperación del equipo no sean superadas. Su limitación principal aparece cuando se agota la reserva: será necesario esperar a que el equipo vuelva a calentar. Además, ocupa más espacio y pierde energía al mantener el contenido caliente sin uso. Puede funcionar a gas, electricidad o sistemas híbridos.

Alcance de la obra

El calefón, en cambio, no guarda reserva. Calienta el agua al paso, encendiendo su quemador cuando detecta apertura de canilla. Permite duchas prolongadas sin límite de litros, pero cada equipo tiene un caudal máximo: si se abren varios puntos simultáneamente, la temperatura o el flujo pueden caer. Además, requiere presión y caudal mínimos para encender, lo que puede generar inconvenientes en instalaciones con tanques bajos o cañerías estrechas. Es más sensible a la presión y a la formación de sarro que el termotanque.


En materia de seguridad, los artefactos a gas deben ser instalados y revisados anualmente por un gasista matriculado. ENARGAS recomienda verificar que la llama sea azul y uniforme: si aparece amarilla o anaranjada, debe apagarse el equipo y solicitarse revisión, ya que puede indicar combustión incompleta y riesgo de monóxido de carbono.