Entre enero y abril, la Ciudad de Buenos Aires llevó a cabo obras para renovar las calzadas de las principales avenidas por donde operará el TramBus, un moderno sistema de transporte eléctrico de alta capacidad que complementará la red de subtes. La renovación incluyó el reemplazo del asfalto por losas de hormigón de alta resistencia, una medida orientada a optimizar la durabilidad, el mantenimiento y la seguridad vial.

Detalles de la obra y áreas intervenidas

Las obras de renovación se desarrollaron en el marco del Plan Verano 2026, abarcando las avenidas Rivadavia, La Plata, Acoyte, José María Moreno, Sarmiento, Rafael Obligado y Sáenz, además de la calle Uspallata. El proceso consistió en retirar la calzada asfáltica existente, nivelar el suelo base y construir nuevas losas de hormigón de alta resistencia, preparadas para soportar el peso y la frecuencia del paso de los buses eléctricos.

Ventajas del hormigón y beneficios para el transporte

La elección del hormigón responde a criterios técnicos de durabilidad y seguridad. A diferencia del asfalto, el hormigón proporciona una superficie rígida que no se deforma debido al tránsito pesado, lo que reduce la frecuencia de mantenimiento y mejora las condiciones de frenado y circulación. Además, contribuye a disminuir las interrupciones en el tránsito, beneficiando a los vecinos y usuarios.

Características del TramBus eléctrico

El TramBus operará con tracción 100% eléctrica, generando cero emisiones contaminantes y reducción de ruido. La flota inicial estará compuesta por 52 unidades con piso bajo y accesibilidad total. Los buses estándar podrán transportar hasta 80 pasajeros y alcanzarán una autonomía aproximada de 270 kilómetros, mientras que los buses articulados tendrán capacidad para 120 personas y una autonomía de hasta 350 kilómetros.