El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidió dar de baja el proyecto de construcción de un estacionamiento subterráneo en Plaza Armenia, ubicada en el barrio de Palermo. La medida fue anunciada por el jefe de Gabinete a vecinos del área antes de que el conflicto se intensificara. La iniciativa contemplaba la edificación de un estacionamiento bajo el espacio verde, lo que hubiera implicado el...
Contexto del proyecto
El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidió dar de baja el proyecto de construcción de un estacionamiento subterráneo en Plaza Armenia, ubicada en el barrio de Palermo. La medida fue anunciada por el jefe de Gabinete a vecinos del área antes de que el conflicto se intensificara.
La iniciativa contemplaba la edificación de un estacionamiento bajo el espacio verde, lo que hubiera implicado el cierre de la plaza por al menos dos años. Según vecinos consultados, el proyecto requería retirar casi la totalidad de los árboles del lugar, y una parte de ellos no iba a ser replantada. El colectivo ‘Palermo Resiste’ alertó además que las excavaciones ‘pondrían en riesgo las raíces, estabilidad y supervivencia de los árboles’, y que la licitación fue abierta ‘sin haber realizado un estudio socioambiental adecuado’.
Alcance de la obra
La presión vecinal fue sostenida: el colectivo reunió más de dos mil firmas en rechazo al proyecto. Los vecinos también señalaron que la plaza ‘ya está saturada de propuestas comerciales’ y que no representa un ‘espacio disponible’, sino ‘un equilibrio necesario’.
Esta obra era parte de una iniciativa más amplia del gobierno porteño que incluía la habilitación de un concurso para privatizar espacios en 16 parques y plazas de la ciudad, con instalación de comercios, cafeterías y kioscos por cánones que arrancaban en $ 590 mil en Villa Lugano y $ 2,6 millones en Puerto Madero. Plaza Armenia era uno de los cinco espacios seleccionados para la construcción de estacionamientos subterráneos.
Impacto esperado
La cancelación del proyecto en Plaza Armenia representa un antecedente relevante para el sector, ya que evidencia el peso de la oposición social en la viabilidad de obras de infraestructura que involucran espacios públicos.



