Un Estudio de Factibilidad de Navegabilidad financiado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y elaborado por la consultora IATAS determinó que es técnicamente viable habilitar la navegación comercial sobre los ríos Negro y Limay como corredor logístico alternativo para el desarrollo de Vaca Muerta. La Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas de los Ríos Limay, Neuquén y Negro (AIC) participó como contraparte técnica. El análisis evaluó...
Contexto del proyecto
Un Estudio de Factibilidad de Navegabilidad financiado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y elaborado por la consultora IATAS determinó que es técnicamente viable habilitar la navegación comercial sobre los ríos Negro y Limay como corredor logístico alternativo para el desarrollo de Vaca Muerta. La Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas de los Ríos Limay, Neuquén y Negro (AIC) participó como contraparte técnica.
El análisis evaluó un recorrido de aproximadamente 720 kilómetros, desde el Compensador Arroyito, en Neuquén, hasta la desembocadura del Río Negro en el océano Atlántico. El informe propone la creación de una red de puertos fluviales y estaciones de transferencia de carga que integrarían el transporte fluvial con trenes de carga y camiones. Según el estudio, la iniciativa podría reducir costos logísticos y aliviar la congestión vial de la región. También se contempla el transporte de insumos industriales, la mejora para exportaciones frutícolas y el traslado de pasajeros con potencial turístico.
Alcance de la obra
El proyecto cobra relevancia frente a uno de los principales cuellos de botella de Vaca Muerta: el abastecimiento de arenas de fractura. Cada pozo requiere entre 11.000 y 15.000 toneladas de este insumo, que actualmente proviene en gran parte de canteras de Entre Ríos y se traslada en camión a lo largo de más de 1.200 kilómetros hasta la Cuenca Neuquina, con el consiguiente impacto sobre la infraestructura vial.
En paralelo, el gobierno de Río Negro analiza un corredor vial alternativo de unos 70 kilómetros —conocido como la Ruta de las Arenas— que conectaría los empalmes de la RN 6 con la RN 151, con el objetivo de descomprimir el tránsito pesado que hoy concentran las rutas nacionales 22 y 151.




