La obra de adecuación de las plantas compresoras Lavalle, Lumbreras, Deán Funes y Ferreyra, esenciales para ampliar la capacidad del Gasoducto Norte, está virtualmente detenida desde el segundo semestre de 2025 por falta de pago a la contratista Esuco. Enarsa, la empresa estatal, evalúa medidas para superar el conflicto.
Estado actual de las obras y paralización
El contrato para las cuatro plantas compresoras, licitado bajo el número LPN GPNK 02/2024 y firmado el 11 de abril de 2024, contemplaba finalizar las obras entre marzo y junio de 2025. Para septiembre de 2025, Esuco reportó avances del 75,1% en Lavalle, 63,59% en Lumbreras, 27,53% en Deán Funes y 51,15% en Ferreyra. Pese a ello, la constructora detuvo las actividades en el segundo semestre de 2025 debido a la falta de pagos por parte de Enarsa.
Conflicto por deuda y situación financiera
A finales de octubre de 2025, Esuco intimó a Enarsa reclamando una deuda de 42.857.690.230 pesos por tres contratos. El mayor monto corresponde a la adecuación de las cuatro plantas compresoras, además de deudas vinculadas a la Planta Compresora Mercedes, operativa desde diciembre de 2024, y a la Planta Compresora Salliqueló, inaugurada en octubre de 2024. La contratista señaló que los incumplimientos de Enarsa la obligaron a financiar las obras a tasas de mercado superiores a las previstas inicialmente.
Medidas de Enarsa y perspectivas de la obra
Enarsa comenzó a liberar pagos a comienzos de 2026, pero giró los fondos directamente a subcontratistas para evitar que acreedores bancarios de Esuco los retuvieran. La empresa estatal analiza avanzar hacia el desplazamiento de Esuco de las obras, aunque no hay una decisión definitiva. La demora no impacta de inmediato la operatividad del gasoducto, pero será crítica cuando se finalice la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, pues la paralización generará un cuello de botella en el transporte de gas desde Vaca Muerta.





