Israel ha bloqueado la construcción de una instalación militar destinada a albergar a la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF) en Gaza. Esta medida, informada por The Guardian, impide el avance de un proyecto clave para la Junta de Paz, creada por Donald Trump tras el alto el fuego de octubre de 2025.

Contrato inicial paralizado

A inicios de agosto, la Junta de Paz adjudicó a Arkel International, empresa estadounidense, el primer contrato para establecer un puesto fortificado para unos 150 soldados. Sin embargo, el proyecto no ha podido comenzar debido a que Israel no ha autorizado el traslado de personal y equipos al territorio gazatí. La fuente citada por The Guardian afirmó que ni contratistas ni camiones pueden cruzar la frontera.

Impacto en el programa de reconstrucción

La base, de aproximadamente cien por cien metros, serviría como apoyo a la misión de la Junta de Paz, cuya finalidad es facilitar la desmilitarización y la transición hacia una administración transitoria. Sin la puesta en marcha de este contrato, el resto del programa de reconstrucción y estabilización queda detenido, ya que la seguridad y la logística para la entrega de materiales y servicios básicos dependen de la presencia de la ISF.