La licitación para el dragado y mantenimiento de la Vía Navegable Troncal (VNT) del río Paraná continúa su curso, aunque enfrenta críticas y denuncias debido a la ausencia de estudios de impacto ambiental previos y posibles irregularidades administrativas.
Situación actual de la licitación y denuncias presentadas
El miércoles pasado, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn) abrió las ofertas técnicas y solo permanecen en competencia dos empresas europeas especializadas: Deme y Jan de Nul. En mayo se espera la apertura de las propuestas económicas. Sin embargo, dos denuncias penales están en trámite ante la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), cuestionando la gestión del proceso licitatorio.
Falta de estudios de impacto ambiental y cuestionamientos administrativos
Las denuncias señalan la ausencia de estudios ambientales previos al llamado a licitación, una falla detectada desde el primer proceso en 2025. La PIA ya había dictaminado que realizar dichos estudios después de confeccionar el pliego es irrazonable y reduce la evaluación a una formalidad. Pese a las correcciones parciales introducidas por la Anpyn, como una audiencia pública en noviembre de 2025, la carencia central persiste. Además, se cuestiona la designación del director ejecutivo de la Anpyn, quien pasó directamente de un estudio jurídico que representa intereses de navieras y cerealeras a conducir la entidad reguladora, situación que podría configurar negociaciones incompatibles y tráfico de influencias.
Contexto y postura oficial del gobierno
Desde la Anpyn y el gobierno se sostiene que el dragado del río Paraná es una actividad técnica con más de 149 años de historia, esencial para mantener la navegabilidad que sostiene el 80% de las exportaciones argentinas y funciona con más de 79 puertos activos. La licitación prevé profundizar el calado de la vía de 34 a 44 pies en etapas, buscando fortalecer la operatividad y competitividad del corredor fluvial.




