Llegar a una casa de fin de semana y sentir que empiezan las vacaciones: esa fue la expectativa que orientó la reforma de esta vivienda en La Lomada de Pilar. Su propietario, que vive y trabaja en el centro de la Ciudad de Buenos Aires, buscaba un lugar para bajar el ritmo y desconectarse. El chalet de ladrillo a la vista y techos de tejas de los años noventa ofrecía una base para trabajar, pero su distribución ya no acompañaba esa forma de habitar.
La arquitecta Giselle Logusz, de LESTUDIO Arquitectura e Interiorismo, estuvo a cargo del proyecto y la dirección de una intervención que reunió ampliación, reforma, interiorismo y paisajismo en una casa de 400 m². La propuesta reorganizó los ambientes, abrió la planta baja hacia el jardín y sumó una nueva suite principal en el nivel superior.
Mirar el chalet más allá de su estado original
El punto de partida era una vivienda con ambientes pequeños, una distribución incómoda y recorridos que dificultaban el uso fluido de la casa. Por eso, el objetivo de LESTUDIO iba más allá de renovar sus terminaciones: se trataba de cambiar las relaciones entre los espacios y la experiencia de quienes los recorren.
El registro previo muestra la presencia del ladrillo, la madera y las cubiertas inclinadas. La transformación debía reconocer esa estructura existente y explorar cómo podía acompañar una vida cotidiana diferente, más abierta al exterior y a los momentos de descanso.



Antes de la intervención: el chalet de ladrillo a la vista y dos de sus ambientes interiores. Registro previo facilitado por LESTUDIO.

La fachada después de la reforma: una nueva expresión para la vivienda existente.
Una planta baja que se abre al jardín
La ampliación hacia el jardín permitió crear un living-comedor de mayor escala. Los grandes ventanales favorecen la entrada de luz natural y acercan la presencia del verde a los interiores. La relación con el paisaje se vuelve así parte de la experiencia de los espacios sociales.
El nuevo estar reúne superficies claras, textiles y piezas de madera en una composición que busca acompañar el descanso. La cocina también participa de esta secuencia de ambientes: su isla y los planos de trabajo se integran a un interior donde el equipamiento fijo forma parte de la organización del conjunto.


El living-comedor y la cocina después de la reforma: luz natural, amplitud y continuidad material en los espacios de uso compartido.

Planta baja del proyecto. Documentación facilitada por LESTUDIO.
Una cava que organiza los recorridos
En el centro de la planta baja, una cava vidriada se convierte en referencia espacial. Su cerramiento permite reconocerla desde los ambientes próximos sin perder la continuidad visual del interior.
A su alrededor se desarrolla una doble circulación, con distintas posibilidades para desplazarse entre los sectores de la casa. El proyecto busca que esos recorridos resulten más fluidos e intuitivos: la cava funciona como una pieza que orienta y, a la vez, permite elegir por dónde continuar.


La cava central y los recorridos que la rodean: el cerramiento vidriado mantiene la relación visual entre los ambientes.
La planta alta como ámbito de descanso
En el nivel superior se incorporó una nueva suite principal con vestidor y un baño amplio con sector de wellness. Este programa construye una instancia más íntima dentro de la vivienda, pensada para el descanso y el uso personal.
La intervención también atiende a la forma de conectar esos espacios. Las visuales, la iluminación y los materiales acompañan la transición entre los sectores de circulación y los ambientes de mayor privacidad.

Planta alta del proyecto: organización de los ambientes privados. Documentación facilitada por LESTUDIO.



Distintas resoluciones de baños y circulación interior después de la reforma.
Una identidad exterior renovada
Las nuevas aberturas, los volúmenes de techos planos y el revestimiento de siding blanco redefinen la imagen exterior. Las superficies claras y los marcos oscuros construyen una lectura contemporánea sobre el chalet existente, mientras las aperturas refuerzan la relación entre la casa y el jardín.
La galería suma un lugar protegido para estar y compartir al aire libre. En las distintas vistas del conjunto, la vegetación y el espacio de la pileta completan la experiencia de una vivienda destinada a los tiempos de pausa.



Aberturas, revestimientos y encuentros de la fachada: detalles de la transformación exterior.


La galería y el sector de pileta prolongan los espacios de encuentro hacia el exterior.
Diseñar desde la manera de habitar
LESTUDIO señala la aplicación de principios de neuroarquitectura como parte de su enfoque de trabajo. En esta obra, esa mirada se tradujo en observar cómo se percibía y recorría la casa, y en tomar decisiones sobre las circulaciones, la luz y la relación con el verde.
La ampliación del área social, la cava como referencia y la nueva suite responden a un mismo propósito: que la vivienda acompañe la forma en que su propietario quería vivirla. El paisajismo de Ceci Grant forma parte de esa intervención integral, que entiende el jardín y los interiores como experiencias vinculadas.
El resultado transforma el antiguo chalet en un refugio contemporáneo de fin de semana. La reforma encuentra su sentido en esa relación entre arquitectura y uso: abrir, conectar y ofrecer nuevos lugares para disfrutar de la casa.
Ficha de obra
- Obra: ampliación y reforma de vivienda en La Lomada de Pilar, Pilar, provincia de Buenos Aires.
- Superficie informada: 400 m².
- Proyecto y dirección: LESTUDIO Arquitectura e Interiorismo. Arq. Giselle Logusz.
- Paisajismo: Ceci Grant (@cecigrantpaisajista).
- Fotografías de la obra: Eugenia Eunice y May Cavanagh (@uchimayfotos).
Sobre el estudio: LESTUDIO desarrolla proyectos de arquitectura e interiorismo, con obra nueva de viviendas y grandes reformas de casas, departamentos, oficinas y locales comerciales.
Contacto: www.lestudio.com.ar · @lestudio_arquitectura · info@lestudio.com.ar.






