En Buenos Aires, el emblemático Autódromo Óscar y Juan Gálvez está en plena reformulación para volver a ser escenario de la Fórmula 1. Con obras iniciadas el 2 de enero y una inversión aproximada de 100 millones de dólares, el proyecto apunta a cumplir con los requisitos internacionales y ampliar su capacidad para albergar eventos de élite.

Extensión y modernización del circuito

Una de las modificaciones clave es la extensión del trazado para alcanzar los 4,9 kilómetros exigidos por la FIA. El nuevo diseño contempla una recta principal de 980 metros, donde los monoplazas podrán alcanzar velocidades superiores a 340 km/h. Además, el ancho de la pista variará entre 12 y 18 metros para adaptarse a los estándares actuales de competición.

Infraestructura y capacidad renovadas

Más allá del rediseño del circuito, se realizarán obras de modernización integral en las instalaciones del autódromo. La capacidad del predio también se ampliará considerablemente para recibir a un mayor público y brindar mejores servicios durante los eventos.

Objetivos a largo plazo

El proyecto no solo busca la reactivación de una fecha de la Fórmula 1 en Buenos Aires, sino también posicionar al Autódromo Óscar y Juan Gálvez como sede permanente de competencias internacionales de alto nivel, como el MotoGP, asegurando así su relevancia en el calendario deportivo mundial.