Subterráneos de Buenos Aires (SBA) lanzó una licitación para la realización de obras en el Taller Rancagua, en el marco del plan de modernización de la línea B del subte porteño. El componente central de la contratación es la instalación de un torno bajo piso, una obra planificada desde hace más de una década pero nunca ejecutada. Actualmente, las formaciones de la línea B deben trasladarse...

Contexto del proyecto

Subterráneos de Buenos Aires (SBA) lanzó una licitación para la realización de obras en el Taller Rancagua, en el marco del plan de modernización de la línea B del subte porteño.


El componente central de la contratación es la instalación de un torno bajo piso, una obra planificada desde hace más de una década pero nunca ejecutada. Actualmente, las formaciones de la línea B deben trasladarse a instalaciones de la línea Urquiza para recibir ese mantenimiento, ya que el taller propio no cuenta con ese equipamiento.

Alcance de la obra

Según los pliegos, la contratación abarca la provisión del torno, obras civiles —que incluyen estructura de hormigón armado, estructura metálica, e instalaciones sanitarias y eléctricas—, la adaptación mecánica y la puesta en marcha del equipo. También se contempla la renovación de unos 230 metros de la vía 10, el refuerzo del giracoches y de la losa de esa vía, trabajos que se realizarán a cielo abierto. Adicionalmente, se construirán una oficina con baño, un pozo de bombeo y una salida de emergencias, y se ejecutarán obras eléctricas complementarias.


El nuevo torno deberá ser compatible con la flota nueva que preste servicio en la línea B —identificada en los documentos por primera vez como ‘trenes CRRC Serie 400’— y también con los actuales trenes Mitsubishi y CAF 6000, cuyo retiro se proyecta en forma paulatina. Las primeras formaciones CRRC están previstas para el primer trimestre de 2027.

Impacto esperado

Las obras en el Taller Rancagua se enmarcan en un proyecto de modernización más amplio que incluye la compra de 29 trenes nuevos, la renovación de 8,5 km de vías, la elevación de tensión a 1500 V, la renovación de subestaciones eléctricas y adaptaciones en el Taller Villa Urquiza, entre otras intervenciones. El financiamiento se gestiona parcialmente con la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina.