El ministro de Obras Públicas de Chile, Martín Arrau, junto a autoridades locales y representantes del concesionario, dio inicio a las obras de construcción de la nueva superestructura del Puente Lo Saldes, ubicado en un punto estratégico que conecta las comunas de Providencia, Las Condes y Vitacura. Esta intervención busca garantizar la seguridad y funcionalidad del viaducto, cuya estructura presentó fallas que limitaron su capacidad y circulación vehicular.

Detalles de la obra y contexto actual

El Puente Lo Saldes, con 164 metros de extensión, fue inaugurado en 1971 y actualmente funciona con solo cuatro de sus seis pistas debido a una falla estructural detectada en febrero de 2025. Desde entonces, se aplicaron medidas de emergencia que incluyen la restricción de pistas y la instalación de torretas de apoyo para estabilizar la viga dañada. La inversión para la recuperación total de la estructura supera los US$16 millones.

Intervención estructural y normativa vigente

La renovación implica el reemplazo de las cuatro vigas metálicas originales por ocho vigas nuevas de alta resistencia, además del reforzamiento de los estribos para garantizar la seguridad y resiliencia sísmica de la estructura. La obra se planificó cuidadosamente para actualizar el puente según la normativa antisísmica vigente y recuperar su capacidad plena de carga, asegurando su funcionamiento óptimo en un plazo de 12 meses.

Planificación y coordinación para minimizar impactos

El proyecto se ejecutará en fases para minimizar el impacto en el flujo vehicular, comenzando con la intervención de los tableros laterales, seguido por el traslado del tránsito a estas nuevas estructuras para luego desmontar y montar el tramo central. Para proteger el medio ambiente y evitar impactos hidráulicos, se utilizarán moldajes colgados que previenen la instalación de cimbras dentro del cauce del río.

Administración y colaboración institucional

Para facilitar una solución definitiva y en el corto plazo, el puente fue transferido de la Dirección de Vialidad al área de concesión de Costanera Norte. La obra cuenta con la coordinación del Ministerio de Obras Públicas, la municipalidad de Vitacura y el concesionario Grupo Costanera, buscando proteger una conexión vial que soporta un flujo diario promedio de 50 mil vehículos en un sector estratégico de la capital chilena.