Un equipo de científicos estadounidenses ha presentado un innovador método para la producción de cemento Portland, sustituyendo la tradicional piedra caliza por rocas silicatadas ricas en calcio, como el basalto y el gabro. Esta alternativa promete disminuir de manera considerable las emisiones de dióxido de carbono y el consumo energético asociado a la fabricación del cemento.
Impacto ambiental de la producción convencional de cemento
El proceso habitual para obtener cemento Portland requiere calentar piedra caliza por encima de 1.500 °C para producir cal viva, liberando alrededor de 500 kilogramos de CO₂ por tonelada métrica de cemento producido. Este sector representa aproximadamente el 4,4% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, siendo sus emisiones comparables a las generadas por el total de automóviles en el mundo.
Innovación en materia prima para reducir emisiones y costos energéticos
El estudio publicado en la revista Nature Communications Sustainability señala que la utilización de basalto, una roca silicatada rica en calcio, podría reducir el gasto energético en un 30% respecto a la piedra caliza. Además, las proporciones de calcio, hierro y aluminio en esta materia prima son adecuadas para satisfacer la demanda global no solo de cemento Portland, sino también de acero y aluminio.
Perspectivas para la descarbonización del sector cementero
Hasta ahora, la disminución de emisiones en la industria se ha logrado mediante mejoras en la eficiencia energética de las plantas, incorporación de combustibles alternativos y reducción del óxido de calcio mediante materiales suplementarios. Sin embargo, el estudio destaca que la reducción completa de las emisiones de CO₂ requiere cambios estructurales en los materiales utilizados, proponiendo la sustitución de la piedra caliza como un paso clave en esa dirección.


